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Ciudad de Buenos Aires

Imperdibles en Buenos Aires

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Avenida 9 de Julio. Obelisco.

Buenos Aires es una gran y extensa metrópolis con una cantidad increíble de historia para su corta edad. Es la capital de Argentina. Cuenta con una serie de edificios muy importantes y lugares históricos, pero también con atractivos culturales y sociales. Usted podría pasar meses en la ciudad y nunca se aburriría, porque siempre habrá algo nuevo para ver o para hacer.

El Obelisco fue inaugurado en 1936 para recordar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires. Es obra del arquitecto Alberto Prebisch, uno de los principales exponentes del modernismo argentino, y autor también del vecino Teatro Gran Rex. Se ubica en el lugar donde fue izada por primera vez la bandera nacional en la Ciudad. Hoy es el eje del Metrobus, sistema de transporte de colectivos que cruza el Microcentro por la Avenida 9 de Julio.

Arquitectura y belleza

Floralis Generica

La Floralis Genérica es una escultura metálica situada en la Plaza de las Naciones Unidas, Avenida Figueroa Alcorta, obsequiada a dicha ciudad por el arquitecto argentino Eduardo Catalano. La estructura fue inaugurada el 13 de abril de 2002 con materiales provistos por la empresa de aeronaves Lockheed Martin Aircraft Argentina.

La escultura se encuentra situada en el centro de un parque de cuatro hectáreas de límites arbolados, rodeada de sendas que se acercan y alejan brindando diferentes perspectivas del monumento y situada por sobre un espejo de agua, que aparte de cumplir su función estética, la protege. Representa una gran flor realizada en acero inoxidable, con esqueleto de aluminio y hormigón armado, que mira en dirección al cielo, extendiendo hacia él sus seis pétalos. Pesa dieciocho toneladas y tiene 23 metros de alto.

Arte y Cultura

Galerías Pacífico

Buenos Aires respira cultura. Reúne espacios artísticos variados: bibliotecas, teatros, museos, arte y espacios alternativos culturales.

El Teatro Colón es considerado como uno de los teatros líricos más importantes del mundo y se puede visitar incluso fuera de los horarios de función. Los museos de arte, con colecciones públicas y privadas, las Galerías Privadas e incluso el bellisimo techo del centro comercial Galerías Pacífico, ofrecen a los turistas imperdibles encuentros con el arte.

La mezcla de culturas y diversidad de origen de sus habitantes ha logrado un particular modo de ser porteño. En casos integrando la tradición autóctona y recreando los aportes de los ancestros inmigrantes de la vieja Europa.

Tango

Calles empedradas y milongas

En la Ciudad de Buenos Aires existen muchas milongas (lugares donde se va a bailar el tango), repartidas por los distintos barrios, en los que se organizan circuitos milongueros (una milonga distinta abre cada noche de la semana). Muchas organizan clases antes del baile. Para novatos e iniciados, grupales o individuales.

Antiguos salones, cafés o clubes de barrio albergan cada noche una milonga en la que todos pueden recorrer la pista girando en sentido contrario a las agujas del reloj. En estos templos tangueros se escuchan temas clásicos o modernos: ecos de grandes figuras, como Carlos Gardel, Aníbal Troilo y Astor Piazzolla conviven con nuevos estilos contemporáneos. Distintas voces y armonías que dan rienda suelta a un mismo fervor.

Historia y tradición

Avenida de Mayo

La Avenida de Mayo, situada en el barrio porteño de Monserrat, fue el primer bulevar que tuvo la Ciudad de Buenos Aires y la columna vertebral del centro histórico y cívico de dicha urbe. Nació opulenta y majestuosa y se transformó con el tiempo en símbolo de las relaciones argentino–españolas, y en escenario de todas las manifestaciones sociales porteñas. Fue la primera avenida de la República y de toda Sudamérica.

Se convirtió en el grandioso escenario de la vida pública de principios del siglo XX y los frentes de sus sofisticados edificios de estilo art nouveau, neoclásico y ecléctico constituyeron el magnífico marco de recepción de los ilustres visitantes extranjeros. Es tal vez el mejor ejemplo urbano de la prosperidad de la Argentina de principios del siglo XX: debajo de ella circula el primer subterráneo (metro) que hubo en el Hemisferio Sur.

Por tratarse de la vía que une al Congreso de la Nación Argentina con la Casa Rosada, sede del poder ejecutivo, es la ruta obligada de los electos presidentes de la Nación los días de las asunciones, y el lugar predilecto para los desfiles de protesta o para la realización de las celebraciones durante las fechas patrias.

La Ciudad que nunca duerme

Una ciudad con vida

La Avenida Corrientes es uno de los principales ejes culturales de la Ciudad. A lo largo de su recorrido (principalmente alrededor del Obelisco, entre la calle Esmeralda y la Avenida Callao), posee la mayor concentración de librerías, teatros, pizzerías y bares de Buenos Aires. Algunos de ellos considerados Notables. Esto hace que se la conozca como la calle que nunca duerme, por su importante vida nocturna.

Buenos Aires es una ciudad para vivir a toda hora. La vitalidad de sus barrios, los bares, restaurantes, cines y cantidad de teatros, la convierten en un destino elegido para disfutar las salidas nocturnas.

Caminito - La Boca

Puente sobre el Riachuelo

Caminito es uno de los paseos más emblemáticos de la Ciudad y de los atractivos imperdibles para quienes lo visitan. Con sus conventillos típicos de chapa del barrio de La Boca, que muestran sus paredes pintadas de distintos colores, es también un museo a cielo abierto de casi 150 metros de longitud. Durante mucho tiempo formó parte del recorrido del ferrocarril a Ensenada (a una hora de Buenos Aires) hasta que en 1928 el ramal fue clausurado y la vía se convirtió en un callejón abandonado. Fue gracias a la iniciativa de varios vecinos, entre los que se encontraba el pintor Benito Quinquela Martín (uno de los principales benefactores del barrio y cuya obra se conmemora a través del colorido de las casas de La Boca), que en los años 1950 se recuperó el terreno para convertirlo en un paseo peatonal y en una calle museo, en la que de a poco se fueron sumando obras de distintos artistas. En 1959, por iniciativa de Quinquela Martín, se lo bautizó con el nombre del célebre tango "Caminito", compuesto por Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza y estrenado en los carnavales de 1926.